viernes, 20 de diciembre de 2013

¿QUIÉN ES PAPÁ NOËL?

Los mayores muchas veces son estúpidos y miran a los niños con una sonrisa sardónica, como queriendo decir "¡Cómo se lo cree!", "¡Aaaay! ¿Qué inocente!"; cuando la realidad es que los mayores son esos inocentes creyendo que ellos son más listos porque ya saben el resultado. Nuuunca saben el resultado. 

Podemos hacer esa historia, y podemos hacer que los niños participen en esa historia. No es que ahora te digo quién es el Papá Noël, sino que ahora vas a hacer de Gnomo del Papá Noël, porque ya tienes el tamaño y ya tienes la fuerza para llevar regalos o para anotar el nombre de otros niños y hacerles sonreír. Pasas, en el mismo teatro, de ser el espectador a ser el actor. 

Estamos creando historias de ilusión, estamos haciendo una teatralidad de ilusiones que vienen siendo atávicas. 



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martes, 19 de noviembre de 2013

NIÑOS "CORREVEYDILE"


Para los hijos, en principio, los padres no se separan nunca. Siempre tiene que existir vínculo entre su padre y su madre, quizá porque sus padres se juntaron por amor, y por amor les hicieron; si ya no hay amor, quizá los niños entiendan que es como si se negara su propia existencia. 



Cuando hay una separación, uno de los padres, normalmente es positivo y el otro es negativo, normalmente, ¿eh?. Porque pudiera ser que los dos fueran positivos o los dos negativos. Pero lo normal es que haya uno positivo y otro negativo. El negativo sobre todo utilizará a los hijos como chantaje hacia el positivo. Los utilizará de correo, de transmisor, de delator. Y los hijos siempre con el que ha sido más negativo, es decir, con el que menos afectos ha dado, siempre intentarán ser complacientes, para quitarle su rabia; le contarán cosas del padre o de la madre que el padre o la madre negativo quisiera saber.

El padre, una vez separados éstos, acaba siendo como si fuera el tío, ya que además, las leyes actuales llevan a que vean al padre como a ese tío, ya que no está para las cuestiones diarias. Por que hay que verlo cada dos semanas, pero no está para las cuestiones de importancia sea en la escuela, sean las adversidades que sean.  




"Soy una carga para mi madre, soy una carga para mi padre", para que no haya esta sensación de culpabilidad, los niños tienen que sentirse queridos de manera incondicional o por la madre o por el padre, o abuela, o tíos...



martes, 12 de noviembre de 2013

NIÑOS "ESPECTADORES"


Esta pareja, no se sabe si acabarán separados o no, su lenguaje es bastante violento; lenguaje probablemente heredado a su vez de sus padres, o en este caso de los abuelos de los niños.

En esos casos los niños tienen pánicos porque cada noche cuando sus padres se pegan ellos creen que se van a matar, y cuando por fin dejan de pegarse, y además practican el sexo, hay gemidos y ellos creen que se están ahogando... pero no pueden ni entrar en la habitación porque les gritan.




Los padres abusan de los niños, ya que estos son espectadores necesarios. En los niños se clava el terror, sueños horribles, de que sus padres se matan entre sí... y cada mañana con los tendones helados, absolutamente rígidos, cuando el niño pregunta "estás bien mamá", la madre dice "ssssh! ¡Calla! Y, vámos al cole."  Los niños creen que mientras ellos están en el cole, los padres han vuelto a estar juntos, que se han podido matar, y además se culpan de no poder impedir eso. 

En algún momento el niño va a interceder por la madre o por el padre y será agredido o por el uno o por el otro. Se ve obligado a elegir, pero esta vez no como una broma de "¿Quieres más a tu papá o a tu mamá?" si no definitivamente se pone de parte del uno y agrede al otro. 

Los hijos son las víctimas de los malos tratos en la familia. Si quitásemos los hijos, los padres probablemente no se tocarían, cuando les quitamos los espectadores, los actores se convierten en nadie.


Haz click en la tiza del niño
                                    





viernes, 8 de noviembre de 2013

JANDRO


"Soy como un guardaespaldas"



Jandro escribe La Oreja Verde; tiene la vitalidad de un niño grande, de un padre inteligente y de un showman revelador. 


1- ¿El ser padre te hizo sentir más libre o que ya nunca lo volverías a ser?

Jajaja… ni una cosa ni la otra. Ser padre no es que te quite ni te dé libertad simplemente te cambia la escala de prioridades y te hace tener menos tiempo para ti. 


2- ¿El embarazo es más notable en el hombre o en la mujer? ¿Como hombre te sentiste muy embarazado y con distintos procesos a lo largo de los nueve meses? 

La mujer por supuesto. Nosotros experimentamos, o deberíamos, un cambio psicológico pero vosotras además físico importante.

Me sentía raro. Me volví más sensible, empecé a llorar por cosas sin importancia. Era como que me afectaban más las cosas. Lo más curioso es que unos meses antes de nacer me entró el “efecto nido”, que es que te pones a arreglar y a preparar todo como un loco. Hasta construí un armario para mi hija y eso que no había puesto un tornillo en mi vida.


3- ¿Al ver nacer a tu hija sentiste ganas de echar a correr, o te saltó el instinto de protección de una manera animal que quizá no conocías en ti?  

Protección total. Soy como un guardaespaldas.


4- ¿Adelgazaste, engordaste... qué cambios físicos se dieron en ti al ser padre?

Nada a destacar, yo ya era calvo antes… 






5- ¿Qué cosas pensaste que debieran ocurrirle a tu hija en su vida para que sea feliz?

Que se rodee de gente positiva, gente no tóxica. Que no pierda la capacidad de ilusionarse y que no pare de jugar.


6- ¿Qué es lo que tu hija te ha enseñado? 

Que le damos demasiada importancia a cosas que no la tienen. Que hay que vivir el momento y que con una piedra y una caja de cartón se puede ser todo lo feliz que uno quiera.




domingo, 27 de octubre de 2013

¿MIEDO YO?


¿Por qué los padres quieren tener hijos?

" Por que mi ilusión es tener un hijo antes de los treinta..."
" Por que a mi madre le haría mucha ilusión"
" Por que..." 
A veces no saben ni porqué.

Entiendo que entre tantas emociones asomen también los miedos; temores no resueltos y que pretenden encasquetárselos a sus  pequeñines. A ver si ellos son capaces de resolverlos. El origen de las angustias más profundas que se verán reflejadas en las actitudes de los niños y que ellos deberán resolver a lo largo de su vida.

¿Por qué los padres quieren tener hijos? 
Para no volver a tener nunca la sensación de soledad. Ahora tienen quién les atienda en la proximidad o en la distancia. Cuando hay varios hijos, cada uno cumple con los objetivos o de la madre o del padre. 

El mundo de los niños es enormemente extremo, tienen todas las inseguridades que si  los padres no son capaces de eliminar, o la gente de su entorno, se harán adultos con esos miedos que ellos a su vez (como lo hicieron sus progenitores) intentarán ocultar, pero que al subsistir en ellos, marcará su vida y la de sus futuros hijos, haciendo así una cadena de terrores...



Los niños viven en un mundo de terrores, por eso quieren ver otros terrores para contrastar hasta dónde van a llegar los suyos... "miz padres ce van a morir?", "miz padres ce van a ceparar y ¿dónde me quedo yo?"



Los niños somatizan los problemas de los adultos: se muerden las uñas, se hacen pis en la cama o sufren de estreñimiento, no pueden dormir solos por la noche, no quieren comer, lloran de manera inconsolable, se sienten abatidos, explotan en rabietas, se arrancan el pelo, temen la oscuridad y las sombras...  Entre tanto, los adultos intentan encubrir sus inseguridades con objetos, con trabajos supuestamente estables, con querer parecer "algo" a los demás.

Mientras, los niños padecen un mundo en el que ..."no cé qué va a ocurrir conmigo...", "todavía no me valgo por mí mizmo..., pero tengo que conzolar a miz padrez porque zoy empático y cé de lo que zufren, aunque elloz nunca ce lo digan a ci mizmoz".









viernes, 27 de septiembre de 2013

FALSOS AFECTOS


Con las manifestaciones de excesiva efusión cariñosa, pasamos las angustias a los niños, cuando abrazamos realmente como si fueran nuestra salvación, no como un abrazo que a ellos les produzca calor y les pueda reconfortar.

Cuando besamos, cuando decimos ¡Ay mi niño que bonito- qué bonito-qué bonito- qué bonitoooo! Cuando somos excesivos, estamos diciéndole al niño, ¡Sálvame-sálvame-sálvame!, ¡Mírame-mírame-mírame!, ¡No me abandones-no me abandones! 

Estos afectos tienen carácter retroactivo, porque son a condición de que luego "me los devuelvas" porque, "después de tooooodo lo que he hecho por tí..."



Los niños de manera natural, saben dar afecto a quién lo necesita sin hacer aspavientos. 





miércoles, 4 de septiembre de 2013

¡DAME UN BESO!


Los hijos siempre cuidan de los padres, y cuando éstos tienen que ir al colegio, los padres se sienten solos; los padres sienten que quien está pendiente de ellos, durante un buen tiempo (las horas que dure el colegio), no lo va a estar. Por eso le dicen al niño, ¡Dame un beso! , por eso le abrazan fuerte, por eso le dicen cosas como... ¡Portate bieeen!, ¡Haz lo que te dicen! 

En ocasiones los padres y las madres suelen ir al colegio en el recreo, como si ellos fuesen los abandonados y le pidiesen a sus hijos en el recreo, sal a asistirme, sal a darme abrazos, sal a cuidarme y a jugar conmigo. Los niños saben de la angustia de los padres.

Todas esas tensiones que crean los padres para los niños cuando van al colegio, es la manera que van a tener de comportarse los niños.  Aunque en ocasiones, las maestras logran que se olviden de esas cuestiones y disfruten de la risa, del movimiento, y de la amistad entre niños. Olvidándose así un rato de los padres.   

¡Viva la escuela! Ya que de momento es el único refugio para escapar de la presión de los padres. ¡Ya loz cuidaremoz cuando zalgamoz! Pero ahora, un rato de felicidad, de alegría y de ilusión. 
¡A jugaaaaar!